Oruro, (EL DIARIO).- Los choferes de buses y vagonetas improvisadas no tienen control de efectivos de Tránsito cuando se encuentran en las carreteras. Los motorizados se detienen en cualquier punto de las vías, llevan pasajeros en los pasillos y los vendedores ambulantes suben y bajan en las poblaciones intermedias.
Los funcionarios de la Policía Caminera sólo controlan la velocidad de los vehículos, en algunas ocasiones, pero no verifican las condiciones técnicas, el servicio que ofrecen ni los problemas que tienen los motorizados.
Desde que un bus sale de la ciudad, todo depende de los choferes. “Hay pasajeros parados en pasillos y en cada población recogen a vendedores de comida, heladeros, pastilleros, cantantes y charlatanes, que venden todo y para todo”, afirmó Pedro Mendoza, un pasajero, al ser consultado sobre el servicio del transporte interdepartamental.