Washington.- La sequía, las inundaciones y la escasez de agua fresca podrían causar inestabilidad mundial y conflictos significativos en las próximas décadas, a medida que las naciones en desarrollo se extremen por satisfacer la demanda de sus poblaciones crecientes, sostiene un informe de agencias de inteligencia estadounidenses difundido ayer.
Una evaluación que refleja el consenso de las agencias federales de inteligencia dice que el riesgo de que los conflictos por el agua causen guerras en los próximos 10 años es mínimo, aunque sí provocarán tensiones entre los países y amenazarán perturbar los mercados alimentarios nacionales y mundiales. Pero después del 2022, dice que se tornará más probable el uso del agua como arma de guerra o herramienta de terrorismo, particularmente en el sur del Asia, el Oriente Medio y el norte de Africa.
El informe se basa en un Cálculo Nacional de Inteligencia, de carácter secreto, sobre seguridad del agua, que fue solicitado por la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton y completado hace pocos meses.