Los alimentos de la canasta familiar mantienen sus precios en los mercados de la ciudad de La Paz, aunque las comerciantes manifestaron que estos podrían sufrir algún alza por el cambio de clima y los incrementos salariales recientemente decretados.
En un recorrido por los principales centros de abasto de la urbe paceña, EL DIARIO pudo verificar que el corto de productos varían, de un mercado a otro, entre uno a dos bolivianos. Las comerciantes explicaron que en la época de invierno los alimentos están más caros, por lo que prevén que en junio y julio subirían de precio. El kilo de carne se elevó en dos bolivianos desde febrero.