Brasilia.- La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, dijo ayer que aún no están dadas las condiciones para concretar la visita de Estado que haría a Washington el año pasado y suspendió tras saber que EEUU espiaba sus comunicaciones.
“Las relaciones con Estados Unidas son buenas” y “no sufrieron ninguna interrupción” por el escándalo del espionaje, pero aún es necesaria “una señal de que eso no volverá a repetirse”, declaró Rousseff durante una cena que ofreció en su residencia oficial a corresponsales de medios extranjeros, entre ellos Efe.
“Tenemos todo el interés en que se haga esa visita de Estado”, indicó Rousseff, quien además puntualizó que mantiene una relación de “mucho respeto” con el presidente estadounidense, Barack Obama.
Sin embargo, en forma metafórica, dijo que ambos Gobiernos están ahora en una fase de “noviazgo” y que la visita de Estado que tenía previsto hacer en octubre pasado sólo se dará cuando estén más cerca del “casamiento”.