Medio millón de personas, lideradas por mujeres, se tomaron las calles de Washington y otras ciudades estadounidenses ayer para desafiar al presidente Donald Trump en su primer día en la Casa Blanca.
En Washington, donde se celebró la mayor “Marcha de las Mujeres”, un mar de gente, muchos con gorros rosados y con orejas, se concentró cerca del Congreso para escuchar feroces llamados a resistir y a luchar en defensa de los derechos de las mujeres y de todas las minorías.
La Avenida Independencia de Washington, una de las mayores de la ciudad, estaba repleta de manifestantes a lo largo de más de 1,5 kilómetros y era imposible cruzarla.
A la convocatoria de Washington se sumaron más de 600 ciudades de todo el mundo, con especial incidencia en Europa. En Londres cerca de 80.000 personas participaron de la marcha.